Ulises
20th Noviembre, 2009El regreso de Ulises

En el último canto de la Odisea, Ulises debe probar su identidad. El perro, el fiel porquero, el ama que le da aliento, el propio hijo después de que Atenea se lo contara reconocieron al héroe que volvía. Que supiera tensar el arco de Ulises con el que mató a los pretendientes ayudó a reconocerlo. Sin embargo Penélope no creyó en su identidad, la hizo esperar demasiado tiempo.
¿Y qué termina convenciendo a Penélope tan acostumbrada a los engaños? Pues el carácter inamovible del lecho que Ulises construyó siendo aún joven, está tallado en un olivo, un arbol vivo y robusto y sostiene el palacio. La casa y el arbol sólo se pueden mover a la vez. Un bonito ejemplo de no separatismo.

Noviembre 20th, 2009 at 1:54 pm
Al final va ser “el lecho” lo que une o desune. En este caso ese lecho debía de estar lleno de buenos recuerdos para Pe. Eso me lleva a aquello de: a la mujeres no hay que entenderlas si no……. Y yo añadiría y a los hombres
Noviembre 20th, 2009 at 5:07 pm
Si no, si no, si no…..Pues va a ser que sí.
Noviembre 21st, 2009 at 11:15 am
¡Caramba! interesante hallazgo de reflexibilidad en el binario sujeto/objeto
Noviembre 23rd, 2009 at 2:12 pm
¿Antes o después de confesarle lo suyo con Circe a la fiel Penélope?
Noviembre 24th, 2009 at 11:57 am
Dado que soy hombre y hoy en día eso es sospechoso me permitiré con la boca pequeña contestar a Inframine: Yo creo que si lo hizo despues y apesar de ello le aceptó quiere decir que el recuerdo -del lecho, claro- debía de ser impresionante. Si lo hace antes no tiene tanto mérito
Noviembre 26th, 2009 at 1:39 pm
Algunos/as empeñan su palabra a algo y se mantienen fieles, sin oír cantos de sirenas, ni atajos, ni recompensas más exitosas y mundanas, ni circes y siempre vuelven a la misma casa, aunque ni siquiera los espere alguien tan excepcional como Penélope y sin embargo ahí se quedan, como si la misma Penélope los aguardara.
Diciembre 1st, 2009 at 12:57 pm
El del ejemplo que pones no tiene mérito. El mérito está ciertamente en ambos, Pé y Ulises, ya que tuvieron que pasar por diferentes pruebas y tentaciones y a pesar de ellas siguieron amándose. Igualito, igualito que las parejas de hoy en día:))