Residenciales (habitar textos)
Viernes, marzo 6th, 2009(II versión de Imatra) No había ropa colgada en los balcones de Costa.

(II versión de Imatra) No había ropa colgada en los balcones de Costa.

Dime, (.)? Como brilla el cielo sobre ese obrero-titán mutilado antimonumental como brilla ahora sobre ese ornamento sin rostro en lo más alto de Bilbao en lo más alto del edificio racionalista que recibe al paseante al otro lado de La Ría al otro lado allí sí en la margen izquierda al final del puente del Ayuntamiento Esquina Ripa con Buenos Aires? Toda esta Carta depende de esa luz allí de ese vacío postoteiciano impredecible y sin origen. Mi Bilbao.

Mientras Luis hablaba, las cervezas se agotaron. Nadie percibió que la tragedia de Lisístrata acaeció de modo semejante. Mientras yo era tan feliz como tu sonrisa (.) asentada algo más arriba de tus elegantes brazos cruzados.


Al final: return. Debo volver, casi al kilómetro, tanteando memoria, tanteando sinestia esa luz marina industriosa de la descomunal vidrieraongietorri de vuestra estación ferroviaria. Bilbao: nuestra última estación. Fue. Y así podría comenzar cualquier relato mediocre de viajes ciencia ficción detectivesco. Bilbao. Bilbo. Será toda mi nostalgia. Eso será Bilbao. Nostalgia. Volver. Al final sabiendo que (toda) “la nostalgia es escritura” (M.H. de Ossorno)