Dos proyecciones en paredes a 90º. Tiene algo de separación extrema. El hombre mira a la mujer que está absorta y ésta no le corresponde.
Las imágenes se reflejan o casi en el techo.
En el suelo parece que hay yerba o algo así.
Así dicho todo, función representativa del lenguaje.
¿Hay algo más?
Al mostrar dos imágenes simultáneas sobre dos pantallas el pensamiento del pintor (Txus Meléndez) parece querer trabajar sobre el intérvalo y la yuxtaposición. Entre dos aciones, entre dos afectos, nos hace ver lo indiscernible: La Frontera
Si ella está absorta dificilmente podrá devolverle la mirada. Ambas cosas son antagónicas. Además de absorta ella mira hacia otro lado ergo aunque no lo hubiese estado dificilmente podría devolverle la mirada. El sentido de absorto es que a pesar de estar mirando al otro no le “ves”, no le percibes porque, justamente, estas absorto. Ergo o bien ella no correspondió a su mirada por razones equis o simplemente estaba mirando hacia otro lado y entonces no se dió cuenta de que alguien la miraba.
El comentario de Jorge Arroyo incide, ahonda y explicita algo que en el primer comentario no quedó claro: Absorta y mirando hacia otro lado, difícilmente podrá devolver ninguna mirada.
A favor del chico, podríamos decir, que a tenor de lo que vemos, por lo menos no es ciega, con lo que todavía tiene alguna esperanza de ver su mirada correspondida.
El objeto del deseo es la mirada… pero nunca me miras donde yo te veo parafraseando a Lacan.
Es como en el célebre cuadro Los Síndicos de Rembrandt: Un rayo de luz incide en el cuadro, colocado allí donde nadie mira, pero que sórdamente entra en la composición cuya clave proporciona.
Febrero 17th, 2010 at 1:50 pm
Dos proyecciones en paredes a 90º. Tiene algo de separación extrema. El hombre mira a la mujer que está absorta y ésta no le corresponde.
Las imágenes se reflejan o casi en el techo.
En el suelo parece que hay yerba o algo así.
Así dicho todo, función representativa del lenguaje.
¿Hay algo más?
Febrero 17th, 2010 at 6:19 pm
Al mostrar dos imágenes simultáneas sobre dos pantallas el pensamiento del pintor (Txus Meléndez) parece querer trabajar sobre el intérvalo y la yuxtaposición. Entre dos aciones, entre dos afectos, nos hace ver lo indiscernible: La Frontera
Febrero 18th, 2010 at 5:22 pm
Perdón, quise escribir acciones, no aciones-
Febrero 19th, 2010 at 9:22 pm
James Coleman, “Clara & Dario”.
Febrero 20th, 2010 at 10:27 am
Eric Rohmer, “Le rayon vert”, también.
Febrero 24th, 2010 at 10:56 am
Si ella está absorta dificilmente podrá devolverle la mirada. Ambas cosas son antagónicas. Además de absorta ella mira hacia otro lado ergo aunque no lo hubiese estado dificilmente podría devolverle la mirada. El sentido de absorto es que a pesar de estar mirando al otro no le “ves”, no le percibes porque, justamente, estas absorto. Ergo o bien ella no correspondió a su mirada por razones equis o simplemente estaba mirando hacia otro lado y entonces no se dió cuenta de que alguien la miraba.
Febrero 25th, 2010 at 12:30 pm
El comentario de Jorge Arroyo incide, ahonda y explicita algo que en el primer comentario no quedó claro: Absorta y mirando hacia otro lado, difícilmente podrá devolver ninguna mirada.
A favor del chico, podríamos decir, que a tenor de lo que vemos, por lo menos no es ciega, con lo que todavía tiene alguna esperanza de ver su mirada correspondida.
Febrero 25th, 2010 at 5:43 pm
El objeto del deseo es la mirada… pero nunca me miras donde yo te veo parafraseando a Lacan.
Es como en el célebre cuadro Los Síndicos de Rembrandt: Un rayo de luz incide en el cuadro, colocado allí donde nadie mira, pero que sórdamente entra en la composición cuya clave proporciona.
Febrero 26th, 2010 at 10:53 am
No se si quieres decir que como él es “de buen ver” ella le acabará mirando. Pero ¿no dicen que las mujeres no miran a los hombres?
Febrero 26th, 2010 at 12:11 pm
¿Cómo que no miran?
Febrero 28th, 2010 at 1:10 pm
Fe de erratas: quise decir… Pues si que miran; no que me miran.