Regreso de un mundo, llegada a otro que tampoco es el mismo, donde todo ha cambiado. Es imposible encontrar las pruebas; al mirarme al espejo por la mañana nunca sé con quién voy a encontrarme, nada es ya lo mismo.
Hará unos 20 años que Raffaella Carrá preguntaba a los invitados de uno de sus programas acerca de la identidad de un individuo al que, en el juego de las adivinanzas se hurtaba su nombre, y que transpuestas sus cualidades a otros seres, estados, formas, etc, el personaje en cuestión pudiera ser así identificado. La famosa pregunta era la siguiente: ¿Y SI FUERA…….?
¿Y si fuera una forma geométrica?
¿y si Iñaki Sáez fuera…. una forma geométrica?: Sin duda, una banda de Moebius.
Su única cara y único lado de infinito recorrido no orientable contendría simultáneamente lo apolíneo y lo dionisíaco sin que en ningún momento ambas renunciasen a sus atributos, ni en una mixtura perdieran sus cualidades, simétricas y antagónicas ellas.
El rigor y la disciplina, la pasión, la razón, el orden, el caos, lo inmediato, lo instintivo, lo impulsivo, lo cartesiano, la lógica, el desenfreno, el tormento y el éxtasis, el reposo, lo sublime y lo humilde,… pertenecen al mismo, único y soberbio quehacer artístico de Iñaki Sáez.
Y al mismo tiempo virtud de esas cualidades tan especiales de la banda de Moebius, que el conjunto de su obra puede entenderse como un todo sin fisuras a pesar de lo aparentemente contradictorias que puedan parecer algunas de sus propuestas si llegan a ser enfrentadas entre sí.
diciembre 15th, 2011 at 11:31 am
Ulises a su regreso, tampoco fue reconocido. Un viejo perro de caza lo recordó por su olor.
diciembre 15th, 2011 at 11:48 am
Que supiera tensar el arco, que nadie había osado tocar en su ausencia, ayudó lo suyo también.
diciembre 15th, 2011 at 12:24 pm
Regreso de un mundo, llegada a otro que tampoco es el mismo, donde todo ha cambiado. Es imposible encontrar las pruebas; al mirarme al espejo por la mañana nunca sé con quién voy a encontrarme, nada es ya lo mismo.
diciembre 15th, 2011 at 4:54 pm
Al regreso de la busqueda, haya sido esta, exitosa o no, nuestra mirada habra cambiado, y con ella todo lo que un dia dejamos atras…….
diciembre 16th, 2011 at 11:21 am
Al final todos buscamos lo mismo: el amor. Y cuanto más pasa el tiempo más lo necesitamos, paradojicamente. Eso le pasaba a Ulises
diciembre 31st, 2011 at 9:03 am
Steiner. George
Lenguaje y Silencio
Editorial Gedisa
enero 3rd, 2012 at 7:40 pm
Hará unos 20 años que Raffaella Carrá preguntaba a los invitados de uno de sus programas acerca de la identidad de un individuo al que, en el juego de las adivinanzas se hurtaba su nombre, y que transpuestas sus cualidades a otros seres, estados, formas, etc, el personaje en cuestión pudiera ser así identificado. La famosa pregunta era la siguiente: ¿Y SI FUERA…….?
¿Y si fuera una forma geométrica?
¿y si Iñaki Sáez fuera…. una forma geométrica?: Sin duda, una banda de Moebius.
Su única cara y único lado de infinito recorrido no orientable contendría simultáneamente lo apolíneo y lo dionisíaco sin que en ningún momento ambas renunciasen a sus atributos, ni en una mixtura perdieran sus cualidades, simétricas y antagónicas ellas.
El rigor y la disciplina, la pasión, la razón, el orden, el caos, lo inmediato, lo instintivo, lo impulsivo, lo cartesiano, la lógica, el desenfreno, el tormento y el éxtasis, el reposo, lo sublime y lo humilde,… pertenecen al mismo, único y soberbio quehacer artístico de Iñaki Sáez.
Y al mismo tiempo virtud de esas cualidades tan especiales de la banda de Moebius, que el conjunto de su obra puede entenderse como un todo sin fisuras a pesar de lo aparentemente contradictorias que puedan parecer algunas de sus propuestas si llegan a ser enfrentadas entre sí.