El mundo como proyecto

jueves, diciembre 3rd, 2020

En las situaciones críticas como la que vivimos en la actualidad, puede evidenciarse en mayor medida que en  ocasiones más relajadas, cuando nuestro saber y nuestro actuar están todavía mutuamente relacionados. Un ejemplo de correspondencia entre saber y actuar podemos encontrarlo en la trayectoria personal y profesional del diseñador alemán Otl Aicher (1922-1091) del que el Museo de Bellas Artes de Bilbao presenta en la actualidad una interesante exposición: Arquitecura y Paisaje. Metro Bilbao. que proviene de los archivos de la HfG-Archiv (Escuela Superior de Diseño de Ulm) Alemania 

Otl Aicher alcanzó notoriedad como diseñador gráfico, por las soluciones que que dio a las imágenes corporativas de grandes empresas alemanas internacionalmente conocidas como Braun, el canal de televisión ZDF, los JJOO de Munich, Lufthansa Bulthaup y para la ciudad de Bilbao la imagen corporativa de Metro Bilbao, compuesta por los tres célebres aros rojos de diferente grosor que se desplazan unos dentro de otros, una figura abstracta que ha sido desarrollada a partir de los túneles y de las ruedas en movimiento. Este fue uno de sus últimos proyectos.

Lo que caracteriza a estas y otras obras suyas no es meramente la excelencia de las soluciones visuales aportadas, sino el hecho de que con sus propuestas lograra que las empresas para las cuales trabajaba revisaran la totalidad de sus actuaciones, entendiendo que toda acción, visual o no, produce imagen. Supo trasmitir a sus clientes que la imagen visual de las empresas no podía ser una mera operación cosmética, puesto que, en última instancia en una época tan vertebrada sobre lo visual y la comunicación y las audiencias, una empresa deviene lo que su imagen dice de ella. Los esfuerzos de Aicher se dirigieron siempre a conseguir esta unidad entre la apariencia visual y la manera de ser de una empresa.

En la imagen aparece al fondo el célebre banco de trabajo KWB de Bulthaup expuesto en Imatra en 2013 para la presentación  de la Serie Roure de la diseñadora donostiarra Ana Tena. Sobre la mesa roja de Tecta se pueden apreciar una serie de objetos pertenecientes a a la serie Cylinda- Line diseñados por Arne Jacobsen. Otl Aicher, Inge Scholl, Max Bill, Jacobsen, Alvar Aalto, produjeron objetos útiles y a la vez sofisticados, son un ejemplo de correspondencia entre saber y actuar de los que ahora mismo estamos tan necesitados.

De venta en Imatra. Calle Costa 12-14- 48010 BILBAO. info@imatrabilbao.com www.imatrabilbao.com

Impliegues

jueves, mayo 7th, 2020

Separada del lugar y del tiempo en que apareció por vez primera, la imagen imanta todo el trayecto del rodeo que conduce del vacío al vacío; del vacío al contorno que determina el trayecto. Se trata de una circulación regulada que organiza un retorno del rodeo hacia el vacío. Es la carta desviada que nos ocupa aquella cuyo trayecto ha sido demorado.

Corresponde al filósofo  Gilles Deleuze  (1925/1995) la idea de que los procesos no pueden simplemente derivar de sus contextos, si no que al revés, deberían transformar sus contextos intelectuales y sociales, para ello define una cartografía que abarca todo el campo social y que ahora más que nunca cuando se pretende una reconstrucción de la sociedad entera, debería ser revisado, por más que por ahora digamos “Utopía” a todos aquellos programas más o menos articulados que traten de expresar las demandas de una nueva vida colectiva, identificando la colectividad como el centro crucial de toda respuesta verdaderamente  progresista e innovadora.

La era de Edison

miércoles, agosto 7th, 2019

El 4 de septiembre de 1882, un hombre de 35 años llamado Thomas Alva Edison, que lucía un chaqué y llevaba sombrero de copa, giró una palanca que iluminó eléctricamente las oficinas que el banquero Morgan poseía en la esquina de las calles Broad y Wall, de Nueva York. Momentos después, el mismo Edis0n se despojaba de chaqué y sombrero para proceder a la reparación de un circuito que funcionaba defectuosamente. El inventor y hombre de empresa que había desarrollado la primera lámpara incandescente verdaderamente eficaz, junto con cables, enchufes, interruptores, fusibles y sistemas de instalación eléctrica, actuaba todavía como su propio mecánico.

Aquel 4 de septiembre de 1882, al encenderse las lámparas que iluminaron las oficinas del banquero Morgan, se iniciaba una nueva era que bien merecidamente fue bautizada con el nombre de Edison. Durante tres décadas se asistió a un cambio completo en casi todas las actividades humanas. Costumbres y métodos que perduraban desde los tiempos de los egipcios, griegos y romanos, desaparecieron de manera absoluta.

La aplicación de la energía eléctrica lo transformó todo. Tranvías eléctricos rápidos reemplazaron a los servicios públicos de transporte a base de tracción animal, lo que permitió a la gente alejarse varios kilómetros de sus lugares de trabajo. Cuando se construyeron las primeras líneas subterráneas, se logró eficazmente ensanchar los pulmones de las grandes ciudades.

La energía eléctrica aplicada a los ascensores permitió que los ingenieros y arquitectos pudieran edificar rascacielos, pues se había encontrado el medio de alcanzar con rapidez y seguridad alturas, donde se encontraban oficinas y viviendas, a las que difícilmente se hubiera llegado de tener que utilizar las antiguas escaleras.

El mundo que en 1914 entró en la que fue primera guerra mundial era bien diferente del que existía antes de demostrar Edison que había descubierto la aplicación práctica de la electricidad.

Edison tuvo la imaginación suficiente para comprender la importancia que tendrían las aplicaciones prácticas de la electricidad para el progreso de la Humanidad. Antes que él las investigaciones de los físicos alemanes Hermann von Helmholtz y Rudolf Hertz y luego los del francés Gabriel Lippmann lo hicieron de algún modo posible.

Algunas de estas reflexiones pudo haberse  hecho Ingo Maurer (1932/2019), cuando en 1966 prendado de la belleza desnuda de la bombilla que colgaba del techo donde se encontraba, pensó en Bulb, precisamente eso: una bombilla gigante homenaje a Edison. Hoy desde Imatra el sentido homenaje es a la memoria  de Ingo Maurer, diseñador, tipógrafo, y excelente profesional cercano y atento a colaborar, incluso en proyectos iniciales, como cuando accedió a colaborar para la exposición Historias Luminosas, realizada en 1996 en el espacio expositivo ARSsenal, del que Pilar Blanco fue socia fundadora

Las fuentes de energía cambian y el mundo en 2019 es absolutamente diferente, no obstante hay descubrimientos que generan diseños que no solo permanecen sino que forman y conforman el espíritu de su tiempo y nuestro presente más actual porque generan futuro

Live your garden

viernes, marzo 8th, 2019

We wait for you in: Messe Züritz  GIARDINA  halle 1D 40  -13-17 march

DVELAS shows its outdoor furniture design collection made with upcycled sails in Switzerland

Más información en Imatra. Calle Costa 12-14 48010 BILBAO. telf 94 415 76 90 www.imatrabilbao.com

Interacciones

lunes, octubre 8th, 2018

Cappellini at Moscow Design Week .  

Central House of Artist. Krymsky val street 10. Moskow

9/14 October 2018

 

Latencia

domingo, julio 29th, 2018

En su defensa del concepto de Utopía el autor alemán próximo a la Escuela de Frankfurt, Ernst Bloch (1885-1977) incorpora en su obra filosófica una serie de categorías como: tendencia, latencia, frente, horizonte.… que indican por si mismos diferentes momentos de la Utopía como un pensar sobre la realidad que se fundamenta en la tendencia y la latencia del mundo

La Latencia, según este célebre autor, apunta al final utópico posible, ubica la realidad, en la frontera misma donde se está dando el cambio de las cosas, en lo más avanzado de la realidad. Es por esto que la Utopía como un pensar sobre la realidad supone una reacción anticipadora del futuro. La tendencia, es la posibilidad de la materia misma para desarrollarse siguiendo el curso de los acontecimientos. De este modo vemos como los lugares son procesos, es decir, interacciones sociales a las que están unidos.