De Stijl

sábado, mayo 20th, 2017

El movimiento holandés  De Stijl (1.917 /1.941) se había centrado en primer lugar, en hacer que tanto en arquitectura como en el arte, lo individual cediera su lugar a lo universal. El valor de lo individual-pensaban-, tendría que desaparecer y esta desaparición se produciría además a favor de lo universal. De ahí resultaría: un arte general, “un estilo” (stijl)

Piet Mondrian, Theo van Doesburg, Peter Oud o Gerrit Rietveld fueron algunos de sus geniales fundadores.

Buscando la expresión de la estructura matemática y la armonía universal de la naturaleza Mondrian acuñó el término Neoplasticismo y también la restricción de la paleta pictórica a los colores rojo, azul y amarillo.

En algunos de sus célebres textos ofrece también una justificación para limitar la expresión neoplástica  a los elementos ortogonales: “Los dos valores contrarios, fundamentales y completos que configuran nuestra tierra y todo lo que está en ella son: la línea de tierra que es el curso de la tierra alrededor del sol, y el movimiento vertical y profundamente espacial de los rayos que tienen su origen en el centro del sol”.

En el año 1.917 se creó la famosa silla Roja-azul, diseñada por Rietveld. Esta sencilla pieza de mobiliario, basada en una silla-cama plegable tradicional, ofreció la primera ocasión para aplicar la estética neoplástica en tres dimensiones. Las barras y los planos de las composiciones se hacían realidad en ella como elementos articulados y desplazados en el espacio.

Del verano

domingo, agosto 30th, 2015

Extraer una capa del verano que, a través de todas las demás, capta y prolonga la trayectoria de una transformación y teje entre todas las capas de lo vivido un conjunto de relaciones no localizables, desprendiendo así el tiempo no cronológico del verano.

acuarela

Cometa

jueves, junio 26th, 2014

En toda verdadera obra de arte hay un lugar en el que quien allí se sitúa recibe un frescor como el de la brisa de un amanecer verdadero.

Harria-botatzen-2011

De aquí resulta que el arte, visto a menudo como refractario a toda relación con el progreso, puede servir a la auténtica determinación de éste. El progreso no está en la continuidad del curso del tiempo, sino en sus interferencias allí donde por primera vez con la sobriedad del amanecer, se hace sentir algo verdaderamente nuevo.

Keith & Travis

miércoles, mayo 21st, 2014

Ciertos objetos tienen un impacto poético, no únicamente en tanto que objetos, sino porque al agrietar mediante su mera presencia la delimitación del espacio y el tiempo, inducen un estado psicológico especial. Durante los días 16 y 17 de este mes de mayo Txus Meléndez y Luis Candaudap reunieron en el estudio de Luis de la calle Zabala de Bilbao a un grupo de amigos para la presentación del proyecto L.C. GAZTELAN

Travis & Keith

 Todo lo que contribuye a disolver los límites, a hacer del mundo un conjunto homogéneo y mal diferenciado, está impregnado de fuerza poética. Así que, asumiendo lo imposible, esta experiencia que comenzó al final del verano del 2000 con un pequeño cuadro de 46 x 22 cm pintado entre los dos ha derivado en esta otra tesis: “ciertos modos de pintar son poéticos en sí mismos”. En palabras de Txus, la experiencia se puede describir así: cualquiera de los dos  empieza a pintar partiendo del motivo y de la distribución de los colores del cuadro original. Cuando el nuevo cuadro llega a un punto interesante, lo intercambiamos. A partir de ahí no es más que confiar en el otro. Éste, con absoluta libertad y sin preguntar, interpretará el cuadro y respetará lo que le sirva. O sea, corregirá o tapará lo que entienda que tiene que ser modificado. Después volveremos a intercambiar el cuadro en un tercer o cuarto momento y si es el caso, pactaremos el final o simplemente reconoceremos que el cuadro ya está acabado.

Los cuadros una vez terminados, aunque incorporan características de los dos, también incluyen a un tercero con personalidad y decisiones propias, que ha surgido en esa asociación

 3= 1 + 1.

 La poesía no es solamente otro lenguaje; es otra mirada. La mirada de Aintzane acertó a congelar el instante del encuentro